Se ha descubierto la ráfaga rápida de radio, la más distante y antigua localizada hasta la fecha. (Foto: M. Kornmesser)

Sorpresa en la Ciencia con el nuevo récord de ráfaga rápida de radio

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En un artículo reciente publicado en la revista Science, un equipo internacional liderado por los profesores Stuart Ryder de la Universidad Macquarie y Ryan Shannon de la Universidad Tecnológica de Swinburne, ambas en Australia, ha anunciado el descubrimiento de la ráfaga rápida de radio (FRB, por sus siglas en inglés) más remota y antigua registrada hasta la fecha, con una antigüedad de aproximadamente 8.000 millones de años. Esta FRB ha sido nombrada como FRB 20220610A.

Este hallazgo establece un nuevo récord, superando el récord previo, según lo explicado por Ryder: "Hasta ahora, la más antigua y distante que habíamos localizado era FRB 20190711A, con una antigüedad de 5.200 millones de años. Aunque un grupo de Caltech en EE. UU. afirmó haber encontrado otra con 6.100 millones de años".

"De todas formas, el campo de investigación de FRB es tan dinámico que es posible que otros equipos que investigan estas ráfagas y sus galaxias anfitrionas hayan confirmado una aún más lejana sin haberlo anunciado; sin embargo, hasta ahora, conservamos el récord", explicó.

La fuente de esta ráfaga de radio, que dura menos de un segundo, parece ubicarse en un grupo de dos o tres galaxias en proceso de fusión, según las observaciones.

El 10 de junio de 2022, el radiotelescopio ASKAP, propiedad de la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth (CSIRO) en Australia, detectó una FRB que se originó en un evento cósmico y liberó en milisegundos una cantidad de energía equivalente a la emisión total del Sol durante 30 años. Esta FRB es una de las más enérgicas jamás observadas.

Gracias al conjunto de antenas parabólicas de ASKAP, se logró determinar con precisión la fuente de la FRB. Luego, el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO) en Chile se empleó para buscar la galaxia de origen, revelando que esta es la más antigua y distante identificada hasta el momento en relación con las FRB. Se encuentra probablemente en medio de un pequeño grupo de galaxias fusionándose.

Este descubrimiento de FRB 20220610A también confirma que estas ráfagas pueden utilizarse para medir la materia que se encuentra "desaparecida" entre las galaxias, ofreciendo una nueva forma de determinar la masa del universo.

Esto resulta especialmente útil en un momento en el que los métodos actuales para estimar la masa del cosmos generan respuestas contradictorias que desafían el modelo de cosmología convencional.

Estas FRB, como la FRB 20220610A, permiten medir la materia "perdida" entre las galaxias, proporcionando una nueva herramienta para evaluar la cantidad de átomos en el espacio interestelar, que de otro modo sería difícil de detectar mediante técnicas convencionales.

Ryder explica en detalle: "La señal de la FRB que detectamos lleva consigo un registro de la cantidad de electrones a través de los cuales viajó desde su punto de origen hasta la Tierra".

"Al compararlo con la distancia estimada a la que se encuentra su galaxia anfitriona, calculada a partir de su espectro óptico (mediante el efecto Doppler), podemos deducir la densidad de estos electrones, cada uno de los cuales ha sido despojado de un átomo. Al multiplicar esta densidad por el volumen del espacio circundante, obtenemos una estimación de la masa total de átomos, muchos de los cuales no se detectarían de otra manera", indicó.
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