Crean tintas para bioimpresoras 3D para crear tejidos humanos

¿Tejido humano impreso? El futuro ya ha llegado con las bioimpresoras 3D. (Foto Wikimedia)
¿Tejido humano impreso? El futuro ya ha llegado con las bioimpresoras 3D. (Foto Wikimedia)
Alianza entre LEITAT e IBEC permitirá desarrollar biotintas para biompresoras 3D.
El Centro Tecnológico LEITAT y el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) firmaron un acuerdo para la investigación y el desarrollo de tecnologías que conjugan la biología y la ingeniería, con el fin de aplicarlas en el ámbito de la biomedicina.

Qué son las biotintas

Las biotintas están compuestas esencialmente de células, pero también de otros biomateriales y componentes biológicos con los que se pueden crear estructuras tridimensionales parecidas al tejido humano.

Estas estructuras se crean gracias a las bioimpresoras, capaces de utilizar lo que se ha dado en llamar biotintas.

En el presente momento ya existe la capacidad de imprimir, mediante esta tecnología, piel o cartílago, que se trasplantan a personas con lesiones, quemaduras, ciertas enfermedades o que presentan el desgaste natural de la edad.

Pero este acuerdo pretende dar respuestas a las necesidades de trasplantes de órganos internos, un proceso ciertamente mucho más complejo, y para el cual la investigación es primordial.

Los científicos de las dos instituciones están de acuerdo en afirmar dos cosas: por un lado, sería una alternativa médica disponible de inmediato para el paciente, sin tener que recurrir a donantes o pasar largas temporadas en listas de espera.

Por otro, se reduciría al mínimo la eventualidad de generar rechazo en el cuerpo del paciente, lo cual aumentaría las posibilidades de supervivencia y éxito de la intervención quirúrgica.

El futuro ya está aquí

Los avances en el ámbito de la biomedicina y la bioingeniería son indiscutibles. De momento, la bioimpresión 3D tiene aplicaciones en tres sectores básicos: la farmacéutica, la dermocosmetología y la alimentación, además de la medicina regenerativa.

En este ámbito, con la bioimpresión 3D ya se puede reconstruir tejido diverso, como puede ser piel, cartílago, huesos o córneas.

Se usa la bioimpresión 3D en la farmacéutica para investigar el efecto y acción de diversas patologías y poder identificar fármacos nuevos y el efecto que pueden ejercer sobre el organismo.

Se imprime piel en 3D que sirve para testar fórmulas cosméticas y dermatológicas, y desde hace años se pueden imprimir los andamiajes para depositar en ellos células tisulares musculares para cultivarse luego en biorreactor.

El acuerdo entre las dos instituciones dará un impulso a la biomedicina nacional.

En palabras de Esteve Trías, director médico de LEITAT, el acuerdo servirá “para desarrollar y optimizar un gran espectro de biotintas producidas en grado clínico, aptas para favorecer el desarrollo de nuevas líneas de investigación que transformen el mundo del trasplante y la medicina regenerativa”.

Asimismo, añadió: “Con esta colaboración, queremos obtener soluciones terapéuticas que mejoren significativamente la calidad de vida de las personas que necesitan trasplantes y, en el futuro, nuevos órganos funcionales para una sociedad cada vez más longeva”.

El acuerdo, según Trías, también servirá para colocar a Barcelona como punto de atracción de empresas biotecnológicas, compañías emergentes o “big farmas” que deseen aprovechar un ecosistema como el que se implantará en la ciudad condal.

Y Josep Samitier, director del IBEC, afirma que conjugando la bioingeniería con el desarrollo industrial “podemos ofrecer nuevas herramientas para avanzar hacia soluciones a problemas de salud”.
 

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