¿Quién es Otzi el hombre de Hielo de 5300 años?

Montañas de los Alpes de Ötztal donde se encontró a Otzi. (Foto: Wikimedia)
Montañas de los Alpes de Ötztal donde se encontró a Otzi. (Foto: Wikimedia)
En la década del noventa, unos alpinistas encontraron en las montañas de Ötztal los restos de una persona, se trataba de Otzi.

Otzi vivió hace más de 5000 años y falleció en el 3255 a. C. cuando cruzaba los Alpes en lo que hoy se conoce como Austria e Italia.

Su altura era de 1,60 metros y pesaba alrededor de 50 kilogramos. La momia fue encontrada en un estado de conservación increíble lo que permitió a los científicos que pudieran estudiar su cuerpo, su imagen y las prendas que llevaba.

Otzi, el hombre de las nieves

Cuando fue descubierto se creyó que se trataba de algún aventurero que se extravió por la buena conservación del cadáver.

Los resultados de los científicos revelaron que se trataba de una momia natural y tenía una antigüedad de 5.300 años, aproximadamente.

Posteriormente, distintos equipos dirigieron todos sus esfuerzos a la investigación de esta momia congelada para intentar descifrar la mayor cantidad de información sobre el pasado de la humanidad.

Los estudios posteriores revelaron que murió por un golpe en la cabeza, tenía problemas en las articulaciones, cálculos biliares y arterias endurecidas. Posteriormente, se pudieron descubrir los detalles sobre su dieta, estilo de vida, vestimenta y ascendencia.

Su cuerpo carga con características inherentes de la humanidad, es decir, la violencia y la enfermedad. Es considerado el asesinato más antiguo registrado. Su cuerpo presentaba una punta de flecha en el hombro, costillas rotas y traumatismo craneal.

Otzi, la momia, se dedicaba a cazar y capturar los animales que se encontraba a su paso. Su dieta era omnívora. En su estómago se encontraron restos de fibras musculares de animales y plantas que revelaron la presencia equilibrada de los macronutrientes necesarios para realizar su actividad.

Su indumentaria estaba compuesta por un gorro de piel de oso y un pantalón de piel de cabra. Sus zapatos eran de cuero y paja y le permitían caminar por los Alpes sin congelarse los pies. Tenía, en todo momento, un cuchillo y un hacha de cobre que, sin embargo, no bastaron para defenderse de sus atacantes.

61 tatuajes adornaban su cuerpo: eran simplemente un conjunto de líneas paralelas a lo largo de las zonas relacionadas con los dolores que ocurren en una edad avanzada. Por esta razón, se alcanzó la hipótesis que, los tatuajes, podrían haber sido parte de un tratamiento similar a la acupuntura.

El cuerpo de Otzi nos cuenta una historia sobre su entorno. Por ejemplo, el estudio de distintas sustancias encontradas en su estómago permitió que los investigadores conozcan la vegetación de los Alpes durante la Edad del Cobre.

Conclusiones

El hallazgo del “hombre de hielo” fue de gran ayuda para las investigaciones antropológicas. Su cuerpo está cargado de secretos y pistas que llevan a comprender mejor un tiempo tan remoto como lo es la Edad del Cobre.

Miles de años de historia humana se encuentran en su pequeño cuerpo evidenciando el modo de vida, las enfermedades, la violencia y la organización social.

Todas las características que acompañan a los seres humanos desde el comienzo de la historia se encuentran presentes, de manera indeleble, en el cuerpo de Otzi.

Comparte esta noticia

COMENTARIOS